domingo, 20 de marzo de 2011

esta historia si tiene nombre

Argentina Rivera, doña Tina, la niña Tina, Tita, Mama, Abue, muchos nombres, muchas cosas, después de una vida cansada y larga, después de muchos años ya está en un mejor lugar. Una abuela, una madre, una profesora, una esposa, una hermana, una tía, toda una mujer... Mi infancia acompañó y cuidó, me trajo muchas alegrías y sonrisas, siempre ahí pendiente de mi vida, siempre ahí a un lado mirando como crecía, siempre ahí apoyándonos cuando se necesitaba.

Su sonrisa traía alegría en todo momento, y su voz, llena de experiencia llenaba mis oídos de conocimiento y de amor, sus abrazos cálidos siempre presentes en el momento preciso, el amor de una abuela, el amor que chinea, el amor que cuida, ese amor que no tiene comparación

Por eso y por todas las cosas que cabe de más mencionarlas, gracias Tita, gracias por ser mi abuela, gracias por ayudarme a crecer, gracias por enseñarme, gracias por mostrarme lo que es el amor, gracias por ayudarme con la tarea, gracias por cuidarme, gracias por chinearme, gracias por haber existido, gracias por haber formado parte de mi vida, gracias por todo, gracias por darme la oportunidad de conocerla, gracias por todo.

Muchas gracias abuela, nunca en mi vida te voy a olvidar, nunca

Muchas gracias Tita, siempre te voy a amar, toda mi vida

sábado, 16 de octubre de 2010

Parte 1 - Capítulo 1 - Página 6

Roberto se dio la vuelta y en el instante en que vio el rostro de Rebecca, su mirada se expandió, el cigarrillo que tenía en su mano cayó al suelo en un momento de puro impacto, no supo como reaccionar, era la mujer perfecta, era su mujer perfecta, todo lo que una vez quiso físicamente en alguien, ella lo tenía. Lo único que pudo pensar en ese instante fue - “Tengo que conocerla”; Nicolas vio esto en su mirada y decidió dejarlos hablar.
- ¿Mariel, me acompañás al baño? Creo que si voy solo, me voy a perder en este lugar jajaja. - Dijo Nicolas con la intención de dejar que Rebecca y Roberto se conocieran.
- ¡Claro, con todo gusto! Además, yo también ocupo ir, aprovecho yo jajaja - Mariel captó de inmediato la intención de Nicolas y le siguió el juego. - ¿No les importa, verdad chicos? Por cierto hola Becca, llevaba mucho de no verte.
- No nos importa para nada - Menciono Rebecca con una sonrisa en su rostro - hola, espero que estés disfrutando mucho tu cumpleaños, ahora que vuelvan nos tomamos algo para celebrar tu cumpleaños como se debe.
- ¡Por supuesto! Me parece una idea genial. - Dijo Mariel, halagada de que la estuvieran felicitando, era en estos momentos en los que la humildad de la misma entraba en juego y se sonrojaba.

Mariel y Nicolas iban camino al baño cuando ella se detuvo en seco, puso su mano sobre el brazo de Nicolas, el cual reaccionó un poco sorprendido; Mariel generalmente no tomaba esa clase de acciones a menos que fuera algo importante.
- ¿Qué pasa? - Preguntó Nicolas un poco preocupado por la acción de Mariel
- ¡Sebastián! - Respondió ella con poco aliento.
- ¿Sebastián? - Agrego bastante asombrado.
- ¡SEBASTIAN! ¿Qué está haciendo aquí? - Mariel vio que a lo lejos estaba su novio, de pie, viéndola, con una sonrisa gigantesca en su rostro y de inmediato corrió a sus brazos, Nicolas se quedó observando hasta poder divisar a Sebastián, nunca lo había visto y quería saber como era.

Sebastián

Sebastián es un hombre de 29 años, alto, muy masculino, con barba a medio rasurar, pelo siempre corto y ordenado, es un arqueólogo, por lo que pasa viajando constantemente. Es una persona son vicios y muy tranquila, no le gusta el conflicto ni el drama, además de todo esto, su honestidad es uno de sus atributo más importantes.


Al ver que Mariel encontró la sorpresa y el mejor regalo de cumpleaños, aunque sea atrasado, le pudieran dar, olvidó todo lo que estaba haciendo y solo corrió adonde su novio. Nicolas, por supuesto, entendía lo que estaba sucediendo y no iba a hacer nada para detenerla ni le iba a reclamar lo que estaba haciendo. Por su parte, decidió buscar un lugar adonde pudiera estar más tranquilo.

Después de caminar un tiempo, encontró un lugar de su agrado, cerca del final de la propiedad, encontró un estilo de música que lo podía calmar y alejar de todo lo que estaba sucediendo a su alrededor, un estilo de chill-out/hip-hop que provocaba en el un paz absoluta. Al acercarse más a este lugar, pudo ver que había poca gente, y encontró una pequeña cabaña con vista al lago, por lo que decidió subirse al techo de la misma. Prendió un cigarrillo y se sentó a sentir la brisa del atardecer y mirar como las nubes cambiaban de color, poesía para sus sentidos.

No existía nada mas en el mundo en ese instante, había olvidado todo lo que lo molestaba, todo lo que lo tenía deprimido, era el momento perfecto, el final de un día. Nicolas se encontró a si mismo con la mirada perdida y una sonrisa honesta y pacífica en su rostro. “Todo esta en orden” fue lo único que pasó por su mente, todo estaba en perfecta armonía para el.

- ¿Tenés fuego? - Una voz que desconocía lo sacó de su transe y al girar su cabeza, vio el rostro más hermoso que nunca había visto. Un hombre con ojos color miel, cabello prácticamente negro, una nariz ni fina ni tosca, una proporción en todo su rostro que para Nicolas, significaba perfección.
Lo único que pudo salir de la boca de Nicolas fue - Wow...

martes, 27 de julio de 2010

Parte 1 - Capítulo 1 - Página 5

Nicolas vio su reloj, ya eran las cinco de la tarde, el tiempo había pasado tan rápido que no se había sentido, parecía que acababa de estar en aquel bar en el centro de San José tomando con Roberto, y ahora, estaba en una fiesta, en las afueras de la ciudad, tomando con una desconocida.
En ese momento, Nicolas recibió un mensaje de texto en su celular, era Roberto - “¿Adonde estás? ¿Ya se te pasó la chichita? Bueno, debería, ya pasó casi una hora desde que te fuiste, vení.”
- ¿El novio? - dijo Rebecca con una sonrisa burlona en su rostro cuando vio la concentración que tenía Nicolas.
 - Pues casi jaja, salimos y nos vemos tanto como si fuéramos pareja; pero no, es mi mejor amigo, me dice que vuelva al área de la piscina, ahí están el y Mariel. ¿Vas conmigo? - Nicolas quería presentarle a Rebecca a Roberto, sabía que ese era el estilo de mujer que le gusta a su amigo y tal vez se podían llevar bien.
- ¡Sí claro! Ya estoy cansada de escuchar punk, o sea, me encanta, pero quiero algo un poco más calmado. - Mencionó Rebecca mientras se agarraba su cerveza y su cartera, se levantó para esperar a Nicolas.
 - Perfecto, vamos. - Nicolas tomo sus cigarros, se terminó su coctel y se levantó
En el momento en que se levantó, Rebecca tomó el brazo de Nicolas, era tan natural, se veían tan cómodos el uno con el otro, en ese momento ambos se dieron cuenta de que una amistad estaba comenzando.
- ¿Entonces vos conocés a la celebrada, conocés al dueño de la casa? - A Rebecca no le gustaba el silencio, las pausas incómodas, en una conversación y siempre encontraba de qué hablar, tenía mucha práctica en el hecho de hablar y encontrar temas del silencio.
- Bueno, Mariel me ha hablado un poco de Gustavo, pero no demasiado; o sea, sé quien es, pero no sé quien es. ¿Me entendés? - Uno de su sproblemas más grandes era que Nicolas siempre hablaba y decía las cosas como las pensaba; a veces, sus amigos, e inclusive su familia, tenían problemas en entenderle.
- ¡Pues curiosamente sé exactamente de qué estas hablando! Si te han hablado de el, y te han contado quien es y como es, pero nunca lo has visto. ¿Cierto?. - Dijo Rebecca con una sonrisa burlona en su cara.
- Em, sí, exactamente, gracias... - Para Nicolas era raro que alguien además de sus dos mejores amigos lo entendieran de inmediato cuando hablaba y decía cosas como la que acababa de decir; en pocas palabras, se sentía asombrado de lo que Rebecca estaba entendiendo y de todo lo que habían hablado.
- ¡Bueno, te cuento entonces que Gustavo, a mí parecer, es el hombre perfecto! Jajaja, ¿qué te diré? Estoy enamorada de mi mejor amigo, platónicamente obvio, pero enamorada en fin. Es super guapo, super amigable, ay no ya es perfecto, te lo tengo que presentar, ustedes dos se llevarían genial. - En la voz de Rebecca, se podía sentir una emoción muy grande, y Nicolas pudo sentir las ganas que esta tenía por presentarlos.

Por un instante, Nicolas sintió un poco de esperanza y pensó que tal vez podría conocer a alguien con el que pudiera comenzar algo, pero en ese mismo momento dejó de pensarlo “Ok Nico, no te apresurés, todavía no conocés a esta persona y ya estás pensando en relación, ok ok, vamos, calma calma, primero conocelo y luego ve a ver que pasa”. Como siempre, la mente de Nicolas se aceleraba y brincaba a conclusiones que no debería de hacer; se podría decir que se ilusionaba muy rápido, y esto siempre le causaba problemas.
Durante el resto del camino, ambos hablaron de sus vidas, gustos, comidas, relaciones anteriores, la carrera, el modelaje de Rebecca, en fin, hablaron sobre todo lo que podían hablar. Y después de cinco-diez minutos de caminar, encontraron a Mariel y a Roberto en el mismo lugar donde se habían quedado cuando Nicolas se fue.

- ¡Chicos, ella es Rebecca! - La voz de Nicolas asustó un poco a Mariel que estaba de espaldas y no esperaba que le hablaran en ese momento.

sábado, 24 de julio de 2010

Parte 1 - Capítulo 1 - Página 4

Ya más tranquilo, Nicolas decidió que era hora de volver, pero en ese momento, vio algo borroso y rojo frente a sus ojos, sorprendido, enfocó a ver qué tenía al frente, y ahí fue cuando vio a Rebecca.
- ¡Hola! - dijo Rebecca con una sonrisa en su rostro - ¿Tenés un cigarro?
- ¿Marlboro Light? - respondió Nicolas un poco confundido, no estaba seguro si hablarle o no, no sabía qué decirle.
- Exactamente lo que fumo. ¡Qué suerte! - los ojos de Rebecca eran sumamente grandes, un color verde marino, que le traía recuerdos de momentos menos complicados.
- Me llamo Nicolas, Nico, mucho gusto. - las palabras de Nicolas salían con una calma tan grande que era difícil darse cuenta de que hacía tan solo cinco minutos había estado enojado.
- Becca; bueno en realidad Rebecca, el gusto es mío. ¿Disfrutando la fiesta? - su voz era impresionantemente calmada, y sus movimientos hicieron que Nicolas pensara en una ninfa, o en un hada, mientras estaba hablando con ella.

Rebecca

Rebecca es una mujer de 23 años. Mide 1.55mts, tiene el cabello rojo como un fuerte amanecer, totalmente alisado; su figura parece la de una muñeca, ya que su cintura marcada y su busto grande, hacen que tenga un cuerpo deseado por muchas mujeres, odiado por otras y del gusto de la mayoría de los hombres. Sus ojos, muy grandes, verdes marino, hacen que tenga un gran contraste con su cabello rojo. Tiene una sonrisa extensa que generalmente tiene en su rostro.
No le importa lo que la gente llegue a pensar de ella, siempre y cuando no sean personas cercanas, disfruta mucho de salir de fiesta con sus amigos y amigas. Además de ser modelo, es una estudiante de Psicología, pagándose sus propios estudios con el dinero que gana con su carrera de modelaje.


- En realidad llegué hace como una hora, y lo que he estado, ha sido bastante entretenido. - Nicolas se dejo llevar por la calma que Rebecca le estaba mostrando, y simplemente decidió darse la oportunidad de conocer a alguien nuevo, algo que el disfrutaba mucho.
- ¿Y qué estás haciendo acá, invitado, conocido del dueño de casa, o simplemente viste la fiesta y decidiste entrar? - la curiosidad que mostraba Rebecca no era por ganas de crear chisme, era curiosidad pura, ganas de conocer a Nicolas.
- Un poco de todo jajaja. ¿Ves ese rótulo de ahí arriba que dice Felicidades Mariel? - las palabras de Nicolas tenían un poco de ironía en su tono.
- Sí, ¿por qué? - preguntó Rebecca un poco confundida.
- Pues Mariel, es mi mejor amiga. Mi otro mejor amigo, Roberto, y yo estábamos caminando, para cambiar un poco la rutina, y de pronto escuchamos la música a lo lejos; escuchamos el ambiente de electrónica, y el DJ que está mezclando ahí, es uno de mis DJ’s favoritos locales, estuvimos en uno de sus eventos hace una semana. Bueno, cuando escuchamos la música decidimos acercarnos, y tomamos la decisión de entrar, justo en ese momento, Mari nos vio y nos invitó a entrar. - Al contar los eventos que acababan de suceder, Nicolas se dio cuenta de lo increíble que se podía escuchar eso.
- Parece que sos un hombre con mucha suerte Nico jaja. Yo por mi parte, soy la mejor amiga del dueño de esta... ¿Cómo le puedo decir? Creo que casa no es el término adecuado. - Ambos rieron con el comentario porque sabía que decirle casa a este lugar era un poco irónico.
- Yo no he tenido el placer de conocerlo todavía, pero según me cuenta Mari, es una persona muy agradable.
- Yo opino lo mismo. Ahora, la pregunta del millón, ¿casado, divorciado, soltero, enoviado, con compromiso? - La mirada pícara de Rebecca hizo que Nicolas se sonrojara un poco al hacerle esta pregunta.
- Llevo tres años soltero; nunca me he casado, gracias a Dios, y sin compromisos. Realmente no hay ningún hombre que me llame la atención en este momento. - Nicolas era muy seguro con su sexualidad, para el no era un gran problema que las demás personas supieran que el era homosexual.
- Ah, un hombre gay seguro de su sexualidad. ¡Lástima! Estas muy guapo y muchas mujeres les encantaría estar con vos.
- Gracias por el cumplido!

Nicolas dejó de pensar en el drama tan grande que había hecho por un problema tan pequeño como que Mariel no le había contado que tenía novio. Dejó de pensar en eso y solo se dejó llevar por la conversación que estaba teniendo con Rebecca.
Después de varios tragos, varios cigarros, y muchas risas, hablaban como si se conocieran de hace muchos años.

martes, 13 de julio de 2010

Parte 1 - Capítulo 1 - Página 3

Nicolás y Roberto se vieron el uno al otro, ambos asombrados por lo que Mariel acababa de decir, ella no era una persona que le gustara estar involucrada en relaciones, y ya habían pasado varios años desde que ella estuvo con alguien por más de un par de meses.

-¿Cómo novio? - dijo Nicolas un poco indignado por la noticia, Mariel no le había contado nada, ni a Roberto - ¿Desde cuándo están juntos? Osea.... ¿qué?... Ok ok... un momento, ¿vos tenías novio y no nos habías contado?

A diferencia de Nicolas, Roberto solo reaccionó con una sonrisa y se quedó esperando a que Mariel respondiera las preguntas que Nicolas le había hecho.

- Llevamos saliendo al rededor de 6 meses, y somos novios hace 2 meses, nos conocimos en una de mis giras. ¿Recuerdan cuando me fui a tomar fotos a Guatemala y México? Bueno, pues lo conocí en el avión entre Guatemala y México, el vive acá, pero constantemente viaja, es pintor, y le gusta estar en diferentes lugares buscando inspiración. No voy a decir que fue amor a primera vista porque sería mentirles, pero sí pensé desde que lo vi, que el sexo iba a ser increíble, y eso era lo que quería en ese momento, pero bueno, empezamos a hablar, a conocernos. Después de un par de cocteles y de mucho hablar, me di cuenta de que tenemos mucho en común, entonces decidí darle mi e-mail, para que me buscara y enviara un correo. - Con cada palabra de Mariel, se podía sentir la alegría que estaba sintiendo al hablar de su novio.

- ¿Cómo se llama? - Preguntó Roberto curioso y feliz por lo que estaban contando. Nicolas, callado, solo escuchaba.

- Se llama Sebastián, no les había contado porque no quería ilusionarlos ni ilusionarme yo hasta que tuviera claro que esto es una relación segura. ¡Es increíble! O sea, escuchamos la misma música, vemos las mismas películas, nos gusta la misma comida, es prácticamente perfecto. El único problema es que viaja más que yo.

- No puedo creer que me hayás escondido esto por 6 meses Mari. - Nicolas estaba molesto, se sintió excluido de la vida de Mariel. - ¿Cuántos años llevamos ya de contarnos todo lo que nos pasa? Muchos años de no guardarnos ningún secreto, ni siquiera el secreto más pequeño, todo nos lo contamos... TODO... ¿Y ahora, de la nada, me salís con que tenés un novio desde hace 6 meses? No... así no son las cosas, nosotros NO tenemos secretos. 

Ni Mariel ni Roberto sabían que hacer, Nicolas estaba increíblemente enojado, hacía mucho tiempo que el no se ponía así. En ese momento, los tres amigos se quedaron callados, Roberto y Mariel voltearon su rostro hacia Nicolas, este simplemente puso su trago en la barra del bar, dio media vuelta y comenzó a caminar.

Por la mente de Nicolas pasaban muchas cosas, se sentía traicionado, el sabía que estaba sobre reaccionando, pero sentía que era lo que debía de hacer, el nunca le había guardado un secreto a sus amigos, desde la primera vez que estuvo con un hombre, hasta cuando probó el éxtasis. Su vida era un libro abierto para ellos, y pensaba que sus amigos pensaban lo mismo, y el hecho de que Mariel no le haya contado, fue como una estaca en el corazón.

Entre pensamiento y pensamiento, Nicolas terminó divagando hasta otro ambiente de la fiesta, escuchó música punk, favorita de Roberto, no su favorita, pero si la reconocía por tanto escuchar a su amigo y sus grupos favoritos.

Decidió acercarse a la barra y pedir un trago, para ver si se le bajaba la cólera que sentía en ese momento, prendió un cigarrillo mientras esperaba a que el bartender le diera su coctel. Mientras esperaba en la barra, vio en el centro de la pista de baile un cabello rojo moviéndose, en ese momento Nicolas vio por primera vez a Rebecca.

Era un cabello largo hermoso, rojo, un color que no parecía natural, pero se notaba que si lo era, su piel era blanca, como una nube, sus ojos azules, penetrantes, una mujer de estatura corta, pero bien proporcionada y con un cuerpo hermoso.

-¡Esta es la mujer que Beto ha estado esperando; tengo que conocerla!

Cuando Nicolas estaba pensando esto, Rebecca notó que la estaban observando, y vio a Nicolas, con un cigarrillo en una mano y un coctel en la otra. Decidió acercarse.

miércoles, 23 de junio de 2010

Parte 1 - Capítulo 1 - Página 2

Nicolas:

Nicolas es un hombre de 25 años. Mide 1.70mts, cabello negro oscuro, generalmente se deja la barba a medio crecer; piel blanca, ojos café oscuro, penetrantes y puros, tiene cabello es prácticamente negro. Desde niño siempre ha disfrutado del arte, de las cosas distintas, siempre ha tenido su propia forma de ser, esto influenció en su decision de estilo de vida, viviendo un poco del arte y un poco del diseño, a punto de terminar su carrera.
Nico es una persona que se deja llevar por sus emociones, un hombre impulsivo, amigable, con un temperamento tranquilo, muy pocas veces se le puede ver enojado, disfruta mucho de la música. Durante su juventud tuvo muchos problemas lidiando con su sexualidad, hasta que llegó a aceptarla a los 17 años, con una mentalidad de búsqueda propia, sin importar lo que los demás piensen.
No es una persona religiosa, pero si tiene su propia fe en un ser superior. Su filosofía de vida se rige según la frase:
Todo lo que pasa, es por que tiene que pasar; y si no pasa, es por que no era el destino.




Roberto:

Roberto es un hombre de 25 años, 2 meses menor que Nicolas, mide 1.83mts. El es un hombre caucásico sus ojos son verdes, con una intensidad poco comparable; cabello rizado castaño, uno de sus más grandes detalles físicos. Su físico es bastante delgado, pero no al extremo. En sus tiempos libres, disfruta de la lectura, desde poesía hasta novelas gráficas
El es una persona solitaria, pero con mucho amor por sus amigos, los pocos que el considera cercanos. Es programador. Es una persona calmada, pero sin tapujos en la lengua, dice las cosas como son cuando son, da apoyo a sus amigos de una manera muy poco usual, pero siempre está ahí cuando se necesita. Disfruta de los videojuegos y las películas.



Mariel:

Mariel es una mujer de 25 años recién cumplidos, 6 meses menor que Nicolas, mide 1.80mts. Su cabello es tan suave como la seda y es tan largo que le llega a media espalda, color castaño claro, casi rubio; ojos son los ojos más dulces que nadie haya visto jamás, una sola mirada puede calmar a la persona más enfurecida, su piel blanca y suave hace que parezca una muñeca, hermosa. Toda su vida ha sido una persona muy alegre, es de la clase de persona que se lleva bien con cuanta persona conozca, nadie le tiene ningún rencor y todos desean ser sus amigos pero Nicolas y Roberto tienen la ventaja de ser sus mejores amigos. Fueron compañeros desde la kinder hasta la salida de la secundaria, y desde que se conocieron se volvieron mejores amigos.
Mariel es una persona tranquila, pacífica y amigable, tiene una pasión por la fotografía que la lleva a ser una excelente artista. Tiene una gran afinidad por la música. Es una amiga incondicional, y de las personas más divertidas que Roberto y Nicolas han llegado a conocer.




Los tres amigos entraron a la fiesta y comenzaron a caminar hacia uno de los ambientes, música house, la favorita para bailar de Nicolas, al llegar a la barra, Nicolas y Roberto vieron un rótulo grande en el techo que decía: "Feliz cumpleaños Mariel"

- ¿Hey, tu cumpleaños no fue hace como un mes? - preguntó Nicolas señalando el rótulo con una mano.
- Sí lo celebramos en aquél bar lejos del centro, ¿no? - agregó Roberto viendo confundido a Mariel.
- Eh... ¡sí! Lo que pasa es que Gustavo no estaba en el país en esas fechas, entonces cuando volvió me llamó y me dijo que me tenía un regalo de cumpleaños, en el momento que vine a su casa, descubrí la fiesta que me tenía planeada jeje - les respondió Mariel con una sonrisa en la cara y un poco avergonzada.
- ¡Ah, así fue como entramos! - dijo Nicolas.
Roberto y Mariel volvieron a ver a Nicolas con expresiones en blanco en su rostro, se voltearon a ver el uno al otro -¿Lo decís vos o lo digo yo? - le dijo Roberto a Mariel mientras señalaba a Nicolas.
- ¡Dale Beto, todo tuyo! - respondió Mariel haciendo una señal con la mano.
- Mira Nico, ¿cómo te pongo esto?.... ¡DUH! Jajaja, esas conclusiones son obvias! - dijo Roberto mientras se reía.

Los tres amigos soltaron varias carcajadas y comenzaron a caminar hacia la barra. Era impresionante la cantidad de gente que había en esa mansión, una fiesta enorme, todos para celebrar el cumpleaños de Mariel. Por supuesto no todos la conocía, pero el lugar de la fiesta, los organizadores y los músicos que estaban en la misma eran dignos de ver. Al llegar a la barra, vieron la entrada VIP, por la cual Mariel los llevó, llegaron a un lugar, con mucha menos gente, un "lounge" se le podría llamar. Sillones negros, un piso blanco y parades oscuras, luces ténues e inclusive se podían observar un par de narguilas puestas en el suelo con tabaco y carbón, listas para fumarse. En este lugar habían al rededor de 20 personas, varias parejas sentadas en los sillones besándose, otros bailando, otros simplemente hablando y riendo. El trio se sentó, al momento de sentarse, un mesero llegó a la mesa con varias bocas para que ellos comieran mientras esperaban sus cocteles, Mariel ordenó una cuba libre, Roberto un vodka tonic y Nicolas un cosmopolitan.

-¿Podés ser más gay Nico? - le dijo Roberto en tono burlista en el momento que Nicolas ordeno el coctel. Roberto siempre hacía bromas con respecto a la sexualidad de Nicolas, pero en él veía esto como una forma de demostrar cariño, así que no se sentía ofendido ni le discutía. Mariel simplemente se rió.
- Beto, ¡dejáme en paz! Jajaja, vos sabés que a mí me gusta tomarme este coctel - le respondió Nicolas con una sonrisa en su rostro.
- Bueno muchachos, nos terminamos este trago, estas bocas y nos vamos a otro ambiente, quiero que vean esta casa. ¿Les parece? - les dijo Mariel con una emoción que parecía una niña de nuevo.
- ¡Claro, me parece genial la idea! - dijo Nicolas con gran entusiasmo - Quiero ver si hay alguien acá que yo conozca.
- ¡Ay ya venís vos de Miss Universo buscando a ver a quién conoces! - dijo Roberto mientras comía algo que trajeron los meseros. - Pero bueno, aparte de Miss Universo acá, a mi me parece una idea genial, vamos a ver que otros ambientes hay.

La conversación siguió con muchas incoherencias e ideas que hacían que el trío riera y disfrutara de la fiesta, después de comerse las bocas y tomarse un par de cocteles, los tres amigos prosiguieron su camino hasta el bar que estaba al lado de la piscina. Era un ambiente agradable, una piscina tan grande que podía ser un lago pequeño, hacía un clima tan perfecto que parecían estar en medio de una playa caribeña, la gente estaba metida en la piscina, nadando, disfrutando, varios bailando, un Dj mezclando en una tarima en el medio de la misma atraía a mucha gente.

- Muchachos, tengo algo que anunciarles - dijo Mariel mientras se sentaban en la barra de la piscina - Mi novio viene en 3 semanas...

martes, 22 de junio de 2010

Parte 1 - Capítulo 1 - Página 1




Nicolas caminaba con su mejor amigo Roberto, caminaban sin rumbo buscando algo que hacer, era la 1 de una tarde soleada de verano, caminaban sin rumbo alguno intentando encontrar algo que la vida les pusiera al frente. Al caminar por esa ciudad, aparentemente dormida, esa ciudad que no tenía movimiento mas que el de los trabajadores gubernamentales.

Ya llevaban cuatro horas caminando y hablando, incoherencias claro está, pasaron por varios parques, lagos y se sentaron en los mismos a hablar. Nicolas buscaba al hombre perfecto, Roberto a la mujer perfecta; ambos llevaban muchos años solos, ambos querían encontrar el amor, ninguno lo lograba. Muchas noches de copas, ambos acompañándose y conversando, hacían lo que fuera para distraerse de esa búsqueda interminable. Hoy, era uno de esos días, un plan más para distraerse; hoy en específico, Nicolas estaba deprimido, había sido un mal día y la noche anterior, en una fiesta, se encontraba rodeado de parejas.....

3 años ya Beto, 3 años y no puedo encontrar una persona que valga la pena, una persona que me haga sentir lo que una vez sentí - mencionó Nicolas con una voz pesada y triste mientras caminaban cerca de un lago.

Tranquilo, ya llegará, yo se que esa es la misma hablada de siempre y que todos usan para alentarnos, pero ya llegará, no te voy a decir que hoy ni que mañana porque sería mentirte, no se cuando, pero ahí vas a encontrar a alguien que te haga sentir bien, yo por otro lado nunca voy a encontrar a nadie - La voz de Roberto era pesada y triste, casi se podría decir que su tono era negro, mencionó estas palabras mientras tiraba una piedra al lago para hacerla rebotar.

Ya es mucho tiempo que llevamos solos y ya llevamos varios años en este círculo depresivo pensando en lo que no nos gusta y en lo que no tenemos y en el que tal si, ¡Ya es suficiente Beto! Tenemos que hacer algo para dejar de estar tan deprimidos, cada nada hablamos de esto... -Ambos se quedaron viendo hacia las ondas creadas por la piedra que Roberto tiró y compartieron un momento en silencio - Vamos, busquemos donde tomarnos una cerveza por acá.

Ambos caminaron de nuevo sin rumbo, hablando del trabajo, de los amigos, la casa, comida y cualquier otra banalidad para distraerse y dejar de pensar en esas situaciones que los mantenían tristes. Pasaron por una taberna que vieron abierta y se tomaron una cerveza, sentados en la barra del bar, compartiendo un cigarrillo con el bartender conversaron de sus historias más vergonzosas y de cómo más de una vez habían hecho el ridículo en público, el bartender mismo se unió a la conversación, se mantuvieron en este bar por alrededor de una hora.

Al ser las 2:30 de la tarde, le agradecieron al bartender por haberlos atendido como lo hizo, le pagaron, dejaron cada uno propina y se fueron. Siguieron caminando hacia donde el viento los llevara hasta que encontraron un ruido familiar.

Hey, ¿ese no es aquél DJ que estaba en el cumpleaños de Mariel? - Le mencionó Roberto a Nicolas con una mirada perdida en su rostro.
Pues tiene el mismo tipo de mezcla, ¿nos acercamos? - Dijo Nicolas con una sonrisa en la cara.
¡Vamos! - dijo Roberto sin dudar.

Mientras seguían la música y se acercaban a la fuente de este bello sonido, fueron recordando esa fiesta donde Mariel, y cada una de las fiestas a las que habían asistido por que ella los había invitado; fiestas épicas, les llamaban ellos, cada una de estas estaba llena de gente amigable y agradable, cada una de estas seguía por días y días, muchos ambientes, mucha gente, en varios bares al mismo tiempo y hasta en casas simultáneamente, toda la ciudad hablaba de estas fiestas, y ellos conocían a la persona que las organizaba, Mariel y su familia.

Cuando estaban tan cerca del sonido que ya sabían de adonde salía este, se miraron y sonrieron - ¡VAMONOS! - dijeron ambos en coro. Vieron una casa de proporciones ridículas, se podían ver 3 piscinas, una cancha de football, y una cancha basketball, además de una casa en la pura entrada totalmente abierta, era como un rancho con tres pisos y balcones, pudieron ver varias mesas de billar, ping pong, varios bares, hasta una tienda de ropa para playa o piscinas; en fin, era el lugar perfecto, barras con cerveza y cocteles por doquier, mucha gente, varios ambientes y mucha mucha mucha gente.

Al momento en que dejaron de admirar el lugar, Nicolas recibió una llamada - ¿Mari? ¿Adónde estás? - dijo asombrado cuando vio quién lo estaba llamando.

- ¿Por qué no me avisaron que venían? Osea, yo no los invité hoy porque creí que tenían uno de esos Nico-Beto días, en los que nadie se les acerca ni se le acercan a nadie. ¡Qué bueno verlos acá! - la voz dulce de Mariel era un alivio para Nicolas y su bolsillo, el sabía que si Mariel no hubiera estado ahí, cada cerveza les hubiese costado dinero.

Roberto le tocó el hombro a Nicolas y le señaló detrás de la reja de la mansión donde ocurría la fiesta y ambos vieron a Mariel sonriendo y moviendo la mano para saludarlos, ambos sonrieron y la saludaron de vuelta. Caminaron hasta la entrada, y Mariel salió un momento de la fiesta para abrazarlos a ambos y darles a cada uno un beso en la mejilla, el trio se volvió a unir; Mariel le hizo una señal al bouncer con la mano y les pusieron brazaletes a cada uno de ellos, se volvieron a ver y dijeron de nuevo en coro - ¡Entremos!